viernes, 20 de octubre de 2017

#FRAGMENTOS

(...)El sol pegaba de lleno sobre el lado izquierdo de su cara. Hervida, colorada. Sabia que pronto se convertiría en un pedazo de carne ardida. No se movió. Estaba a su lado y en ese momento, justo en ese lugar era donde mas deseaba estar. Inclino el torso hasta quedar reposando en su pecho, también caliente  y con leves rastros de sudor. Aquel era un buen día, de esos que no solía experimentar muy seguido. Estaba enferma, lo sabia, pero hubiera preferido mil veces cualquier tipo de dolor físico, antes que el suyo, un dolor emocional. 
A medida que el sol bajaba a morir al mar, su felicidad también moría, pensando que quizás al despertar mañana no seria ella misma, como lo era hoy. Miro un momento el rostro de Esteban. Cuanto había sufrido ese pobre hombre, tan bueno, tan leal. Y en tanto ella viviera, el continuaría sufriendo por su causa. 
Eleonora se planteo entonces la posibilidad de morir, tal como lo hacia el sol.(...)


Fragmentos
Capitulo 12