martes, 17 de octubre de 2017

La inconsistencia de querer ser

Eran ya las tres de la mañana cuando resigne toda posibilidad de dormir y tuve que levantarme a tomar agua. La acides me mataba. Ese fuego interno que arde y deja el tracto superior entre adormilado y dolorido, me venia persiguiendo hacia días. Por supuesto tenia claro que no era producto residual de ningún arrebato de glotonería. Tenia que tomar una decisión y el cuerpo se estaba encargando de recordarmelo. Pero ¿como decidir sobre nuestro futuro?. Cualquiera sea la opción elegida, siempre habrá consecuencias, cambios, perdidas.
Sin embargo, esta aquello llamado "querer ser", que impera muy por encima de cualquier otro factor a considerar. ¿Que queres ser cuando seas grande?. ¿Quien queres ser...?. Lo mas asombroso de esta irritante pregunta es que se repite mas que cualquier otra a lo largo de la vida, no solo al terminar la escuela y decidir que carrera estudiar en la universidad. Esta el "querer ser" dentro de la misma profesión, (¿que tipo de profesional queres ser?), dentro del seno familiar (que tipo de padre/madre/hermano/hijo queres ser?), dentro de la pareja (¿que tipo de marido/mujer queres ser?) y en todos los diversos roles que deba encarnar una persona. Y es que un mismo individuo puede tener tantos y tan variados roles que es muy sencillo perderse, incluso dentro de uno mismo. Perder el horizonte. Y en esas estaba yo, debatiéndome entre seguir apostando a un rol que me había dejado chichones, o girar el timón y encarar nuevos rumbos. Hakuna Matata. 
Pronto me puse a pensar en lo inconsistente que resultaba definirse a uno mismo en roles, siendo tan vulnerables al cambio y lo mucho que cuesta definirse como un todo. Yo soy muchas cosas, pero ademas, soy yo siendo esas cosas. La acides empezó a aplacar con esas mágicas palabras. "Soy yo siendo", repetí a modo de mantra. "Soy yo". A fin de cuentas, lo mas consistente dentro de tanta inconsistencia, es Ser.