domingo, 11 de junio de 2017

Lago Espejo (o el recuerdo de un paisaje)

Así como es en el cielo, es en la tierra,
Espejo infinito de luz reflejada.
La inmensidad presente está en su anchura,
Y en lo hondo la vida nada.
Tan tímidas son las pinceladas de hierba,
Que pálidas quedan ahogadas en cristal.

Semejante utopía maestra,
No ha de ser algo real.
Sin embargo aquí me hallo,
Descalza para no resbalar.
Tan fría, tan clara, tan descomunal.
Tanta pureza en el aire me hace tambalear.

Y es que tal inmensidad debería ser pecado,
Acongojado el corazón sostengo en la mano,
Incrédulo y envidioso corazón,
Corazón decepcionado.

Tanta belleza en el mundo y el hombre tan desamparado.