domingo, 18 de junio de 2017

Ley Natural (o una anti-fabula)


El “para siempre” dura solo un instante, le dijo el conejo al gusano, que ya estaba medio envuelto, medio mariposa, medio muerto.
Eufórico, saltaba alrededor de la pobre planta que contenía la hoja, que sostenía al gusano-mariposa, implorándole que detenga la inevitable ley natural, que pare de tejer su capullo, que pare de morir.
El gusano junto el poco aire que aun guardaba para explicarle a su amigo que debía cumplir su destino, que aunque solo sea por un instante, debía ser mariposa.
Caía la tarde, el sol se empeñaba en desaparecer y la sombra que proyectaba el conejo sobre la planta lo convertía en un gigante monstruo aterrador.
Ahora eres tu quien no es lo que fue, dijo el gusano, pronto seré yo alguien diferente.

El conejo se había replegado, dando por perdida la batalla contra la naturaleza. ¿Te acordaras de mi cuando seas una hermosa mariposa? Pregunto casi en un hilo de voz. No necesito acordarme, querido conejo, porque como tú has dicho, no existe el para siempre, es solo un instante.