viernes, 6 de octubre de 2017

Aire

Respiro profundo. El aire helado le irrito las fosas nasales, la garganta, el pecho. El dolor le hizo cerrar los ojos, lagrimear. No tenia importancia, el aire tan puro y limpio merecia la pena. Volvio a inhalar, esta vez mas profundo. Inhalo hasta que ya estaban por reventarle los pulmones, costillas separadas, pecho elevado. De nuevo se le congelaron los adentros. Lagrimeo. Pero esta vez abrio los ojos y miro al cielo. Sintio elevarse. Levedad. Paz.